Comunicaciones soberanas
Soberano por naturaleza
La soberanía en materia de comunicaciones se reduce a una sola pregunta: ¿quién controla el sistema? Los gobiernos y las organizaciones de infraestructuras críticas deben controlar los datos, las claves de cifrado, la infraestructura y las políticas que rigen todo ello, con una flexibilidad de implementación que garantice que las comunicaciones permanezcan bajo el control de la organización, dentro de su jurisdicción y sean resistentes a las interrupciones.
BlackBerry® Secure Communications es el estándar de referencia para entornos de misión crítica: la única plataforma integrada que ofrece simultáneamente soberanía de datos, independencia operativa y autonomía tecnológica, validada por las autoridades de seguridad más exigentes del mundo tras 25 años de implantación en el ámbito gubernamental.
Autoridad
La soberanía digital empieza por la arquitectura
La verdadera soberanía se establece en la fase de selección de la arquitectura. Las decisiones sobre quién controla las claves de cifrado, quién puede exigir el acceso a los datos de las comunicaciones y si la plataforma puede seguir funcionando en caso de interrupción del servicio por parte del proveedor determinan el nivel de soberanía resultante.
Control absoluto del sistema
La soberanía digital empieza por la propiedad. Tu gobierno controla la infraestructura, los dispositivos finales, las claves de cifrado y el registro de auditoría, sin que haya custodia compartida de tus datos ni dependencias de terceros.
Aplicación de la política soberana
Los datos se almacenan, procesan y auditan íntegramente de conformidad con sus políticas, normativas y jurisdicción legal. No se aplican las leyes del país en el que tiene su sede su proveedor ni las normativas que afectan a sus datos a través de un proveedor de servicios en la nube extranjero.
Confianza verificable
Disfrute de una visibilidad constante sobre dónde se almacenan sus datos de comunicaciones, quién tiene acceso a ellos y cómo circulan por su propia infraestructura, sin necesidad de solicitar registros a terceros.
Flexibilidad por diseño
Cumpla los requisitos específicos en materia de soberanía con la flexibilidad necesaria para implementar la solución en cualquier entorno y configurarla según cualquier norma regulatoria u operativa, de modo que sus datos de comunicaciones permanezcan bajo su exclusiva control.
%3Aquality(100)&w=3840&q=75)
%3Aquality(100)&w=3840&q=75)
PLANTEAR LAS PREGUNTAS ADECUADAS
No te dejes engañar por el «sovereignty washing». Separa la arquitectura del marketing
A medida que la soberanía pasa a ocupar un lugar destacado en la contratación pública, el término «soberano» se ha convertido en uno de los más manidos del sector. El reto consiste en distinguir las capacidades soberanas auténticas del «sovereign washing» —es decir, las afirmaciones que se basan en contratos y estrategias de marketing en lugar de en un verdadero control operativo—. La clave está en ir más allá del mensaje y evaluar la arquitectura subyacente.
Afirmación del proveedor: «Ciframos todos los datos almacenados y en tránsito».
La verdadera pregunta: ¿Quién tiene las claves? El cifrado es una medida de seguridad. Si el proveedor tiene las claves, cualquier obligación legal en cualquier jurisdicción permite el acceso. La soberanía exige que sea el cliente quien posea la autoridad criptográfica —de forma estructural, no contractual—.
Afirmación del proveedor: «Tus datos nunca salen de tu país».
La verdadera pregunta es: ¿bajo qué empresa matriz y sujeto a qué leyes extraterritoriales? Un proveedor con sede en el extranjero y servidores locales puede seguir estando sujeto a regímenes jurídicos que permitan la obligación sin una orden judicial visible para el cliente.
Afirmación del proveedor: «Nuestra edición «soberana» cumple con los requisitos del Gobierno».
La verdadera pregunta es: ¿la arquitectura subyacente es diferente o solo cambia el nombre? Los niveles renombrados, con documentación adicional sobre cumplimiento normativo pero con una infraestructura en la nube y una gestión de claves inalteradas, son meras fachadas de cumplimiento, no arquitecturas soberanas.
Afirmación del proveedor: «Nuestra filial local es la entidad adjudicadora».
La verdadera pregunta es: ¿se encarga realmente la filial de gestionar el servicio —contratando a ingenieros, gestionando la infraestructura de compilación y controlando los canales de actualización— o existe principalmente como una capa de subcontratación sobre una operación controlada por la empresa matriz?
NIVELES DE SOBERANÍA
El marco de la soberanía: los niveles fundamentales de la soberanía
La soberanía digital no puede medirse en función de un único atributo, como la residencia de los datos o el cifrado. Requiere una evaluación más amplia de los factores que determinan quién controla y gestiona, en última instancia, un servicio digital. Evaluar las soluciones en función de un conjunto definido de objetivos de soberanía ofrece una visión más completa del control, la resiliencia, la independencia operativa, el riesgo legal y la confianza. Al examinar la soberanía desde múltiples dimensiones, las organizaciones pueden ir más allá de las afirmaciones de marketing y tomar decisiones más fundamentadas sobre si una plataforma puede satisfacer realmente sus requisitos de soberanía a largo plazo.
¿En quién recae la facultad de tomar decisiones?
La propiedad extranjera, los consejeros extranjeros y la presión de los accionistas extranjeros suponen un riesgo que ningún control técnico puede contrarrestar. La soberanía estratégica significa que la organización que gestiona la plataforma está libre de influencias externas en lo que respecta a sus decisiones, sus prioridades y sus obligaciones.
La autonomía debe partir de los altos cargos; de lo contrario, todas las garantías que se establecen por debajo de ese nivel dependen del criterio de otra persona.
BlackBerry opera como una empresa independiente y sujeta a la supervisión pública, con una larga trayectoria en el ámbito gubernamental y de defensa, y no es una filial de un Estado extranjero ni una plataforma cuyas prioridades varíen en función de los intereses de una empresa matriz.
Elegir la soberanía adecuada
Construir sale más caro que comprar algo que ya está certificado
Los gobiernos de todo el mundo están llegando a la conclusión de que las comunicaciones oficiales confidenciales no pueden realizarse a través de aplicaciones de mensajería para consumidores y que la alternativa debe estar bajo control nacional. Existen dos vías para lograr unas comunicaciones soberanas. Una solución desarrollada por el propio gobierno conlleva años de desarrollo, refuerzo de la seguridad y certificación, a lo que hay que sumar el coste continuo de su gestión y mantenimiento. En la actualidad existe tecnología comercial certificada y controlada por el gobierno que elimina por completo esos gastos generales.
Crea tu propio gobierno «listo para usar» (GOTS)
Años de desarrollo, puesta a punto y certificación antes de la puesta en marcha, con los costes totales del ciclo de vida a cargo de la agencia de forma indefinida. Gastos generales de gestión y mantenimiento continuos para replicar una capacidad que ya existe en la actualidad.
Productos COTS (comerciales listos para usar) certificados y controlados por el Gobierno
Se puede implementar hoy mismo, sin gastos adicionales. La Administración es la propietaria de las claves de cifrado y gestiona la infraestructura en las propias instalaciones, en una nube privada o en un entorno híbrido. No hay que asumir costes de desarrollo, certificación ni de mantenimiento a lo largo del ciclo de vida.
%3Aquality(100)&w=3840&q=75)
Diseñado para la seguridad nacional
Sistemas soberanos que protegen el liderazgo, la estabilidad y la confianza
BlackBerry permite que las comunicaciones confidenciales permanezcan bajo el control total del cliente, libres de jurisdicciones extranjeras, interferencias comerciales o accesos forzados. La soberanía preserva la legitimidad del liderazgo, la continuidad de las operaciones y la autoridad para actuar con independencia en cualquier circunstancia.
Protección del liderazgo
Proteja los procesos de toma de decisiones ejecutivas y las rutinas de liderazgo protegiendo no solo los mensajes, sino también los metadatos —como quién se comunica, cuándo y desde dónde—, impidiendo así que los adversarios identifiquen o aprovechen los patrones operativos.
Continuidad de la comunicación
Mantener el control nacional ininterrumpido de los sistemas, incluso bajo presión externa o en situaciones conflictivas.
Las operaciones de seguridad nacional dependen de ello
La recopilación de información, el mando militar, la respuesta ante emergencias y los canales diplomáticos requieren comunicaciones que no puedan ser interceptadas, manipuladas ni interrumpidas. Una red comprometida es una operación comprometida antes incluso de que comience.
El cumplimiento normativo es un mínimo, no un máximo
El RGPD, la Directiva NIS II, la norma STANAG de la OTAN, el programa FedRAMP y la legislación nacional en materia de secreto imponen una serie de obligaciones básicas. Las operaciones de seguridad nacional exigen un nivel de garantía superior al que exige actualmente cualquier marco de cumplimiento, ya que los adversarios se aprovechan de las lagunas existentes entre dichos marcos.
Novedades
Lo último de BlackBerry
Profundiza en los artículos recientes, las novedades y las opiniones de los expertos de BlackBerry.
%3Aquality(100)&w=3840&q=75)
Redefiniendo el control
BlackBerry pasa de la dependencia al control en las comunicaciones seguras
Al eliminar la dependencia de terceros y las dependencias ocultas, BlackBerry permite a los estados y a los operadores críticos mantener el control total sobre los datos, las políticas y las decisiones.
EmpezarVea la diferencia soberana
Garantiza tu soberanía digital, desde los datos hasta los dispositivos.
Programe una demostración para descubrir cómo las soluciones soberanas de BlackBerry le permiten controlar por completo la seguridad de sus datos y comunicaciones más confidenciales, reforzando así la seguridad nacional.





